
Alemania avanza hacia la venta de cannabis legal
Georg Wurth, líder y propietario de la Asociación Alemana del Cáñamo (DHV), principal entidad del movimiento pro-legalización del cannabis en Alemania, fue entrevistado en La W para abordar la situación actual de la legalización del cannabis en el país y las medidas que se están implementando.
En su intervención, Wurth señaló que existen ciertas restricciones en cuanto al consumo recreativo de marihuana. Actualmente, los adultos pueden llevar hasta 25 gramos de cannabis para uso personal en lugares públicos, pero está prohibido fumar en un radio de 100 metros de colegios o instalaciones deportivas. Además, en el ámbito doméstico, la cantidad permitida se eleva a 50 gramos.
El activista expresó ciertas críticas a la ley actual, sugiriendo que el consumo de cannabis debería tratarse de manera similar al tabaco. Sin embargo, reconoció este paso como significativo, al considerarlo un gesto de tolerancia hacia quienes consumen esta sustancia, reconociendo que no causan daño a los demás.
Finalmente, Wurth enfatizó que aunque esta iniciativa no generará ingresos fiscales debido a la falta de una regulación completa del mercado, representa un paso hacia la despenalización de los consumidores, permitiendo incluso el cultivo personal, aunque todavía no se ha establecido un mercado libre de cannabis en Alemania.

Cannabis en Europa:
La legislación relativa al tráfico, cultivo y posesión de cannabis varía en severidad de un país a otro. En Países Bajos la venta para uso recreativo es legal en establecimientos autorizados llamados cafeterías, siendo el único país de la Unión Europea que lo permite. En España está permitido el cultivo de cannabis para uso personal o en modalidades exentas de sanción. Sin embargo, su uso terapéutico aún no está regulado y está pendiente de tramitación gubernamental, lo que provoca un desabasto de medicamentos a base de cannabis por falta de regulación, proceso que puede prolongarse durante años por cuestiones burocráticas.
El debate actual sobre el cannabis en Europa
En el ámbito legislativo español, el debate sobre el cannabis ha estado impulsado por propuestas de modificación de la ley, como la presentada por Izquierda Unida en 2006 para reformar la Ley Corcuera. Además, han surgido asociaciones de cannabis que ofrecen acceso legal al cannabis como una alternativa al modelo de legalización del libre mercado, que se considera que potencialmente fomenta el comercio incontrolado siguiendo patrones de consumo no regulados. Estas asociaciones tienen criterios de entrada restrictivos, limitados a adultos y consumidores recomendados por los miembros.
El gobierno conservador de Mariano Rajoy presentó en 2013 un proyecto de ley que endurecía las penas para los poseedores y consumidores de cannabis en espacios públicos, eliminando la opción de sustituir multas por programas de desintoxicación y aumentando las multas por el cultivo de drogas que no constituyan delito. Esta medida fue criticada por expertos en drogodependencias y representantes de asociaciones cannábicas, que la consideraron regresiva y perjudicial para los consumidores.
En 2022, el Congreso de los Diputados debatió la regulación del cannabis medicinal, y la Comisión de Sanidad y Consumo aprobó por mayoría absoluta un informe instando al Gobierno a aprobarlo en un plazo de seis meses, aunque el proceso se vio obstaculizado y no materializado del todo debido a las elecciones generales de 2023.
En Portugal, el consumo de drogas, incluida la marihuana, todavía está prohibido, pero desde 2001 la posesión de drogas no se considera un delito. Según un funcionario del Ministerio de Salud, la atención se centra en abordar la adicción como una enfermedad, no en criminalizar a las personas afectadas. Los detenidos con cantidades mínimas son remitidos a comités de seguimiento, liderados por el Ministerio de Salud, para recibir tratamiento de desintoxicación si es necesario, sin que ello conste en registros policiales o judiciales. Esta política ha resultado en una disminución del consumo.
En Alemania, se han iniciado esfuerzos para legalizar el cannabis desde 2022. Después del cambio de liderazgo con Olaf Scholz, se hicieron propuestas para aumentar el salario mínimo, reducir la edad para votar y legalizar la venta de cannabis para uso recreativo. Se han celebrado audiencias con peritos médicos y jurídicos para informar sobre una posible legalización. A pesar de las reuniones entre ministros de varios países para discutir la regulación del mercado del cannabis, aún no se ha llegado a un acuerdo oficial.

En el Reino Unido, hubo una declaración de la policía de Brixton en Inglaterra indicando que no arrestarían a personas por posesión de cannabis, optando en su lugar por advertencias y confiscaciones. Esto llevó a la recomendación de reclasificar el cannabis de la Clase B a la Clase C en 2001, aunque la posesión sigue siendo un delito.
Malta ha legalizado el cultivo y consumo de cannabis para uso recreativo, permitiendo la posesión de hasta siete gramos y el cultivo de hasta cuatro plantas por persona mayor de 18 años, aunque el consumo público sigue siendo ilegal.
En Oceanía, la marihuana se utiliza en rituales de algunas tribus indígenas. Y en Australia, ciertas zonas han despenalizado la posesión y el cultivo limitado de cannabis para uso personal, con multas menores en caso de infracción.

Nueva perspectiva:
En junio de 2011, la Comisión Global sobre Políticas de Drogas emitió un informe sugiriendo un cambio de estrategia hacia las drogas, abogando por la legalización y regulación del consumo, ante el evidente fracaso de la política prohibicionista impulsada hasta ese momento por Estados Unidos y Naciones Unidas. Se destacó un aumento significativo en el consumo de opiáceos, cocaína y cannabis entre 1998 y 2008 como señal de que las políticas existentes no estaban funcionando. Uno de los argumentos clave que respaldaron la legalización fue que la represión del consumo obstaculizaba los esfuerzos de salud pública para abordar el VIH/SIDA y las muertes por sobredosis.
En agosto de 2012, el ex presidente colombiano César Gaviria reconoció un cambio de paradigma en las políticas de drogas.
En México ha habido intensos debates sobre la legalización de las drogas, y el jurista Miguel Carbonell Sánchez ha sostenido que se necesita un diálogo internacional inclusivo. Carbonell sostiene que si bien el Estado puede desalentar determinadas conductas, no puede imponer un estilo de vida concreto ni prohibir el consumo de determinadas sustancias mediante la coerción penal.
