
El uso de la marihuana en la cultura indígena
En las culturas indígenas, especialmente en América Latina, el uso de la marihuana ha jugado un papel fundamental para la comunidad, tanto en términos medicinales como en la curación de enfermedades, tanto físicas como espirituales.
En las comunidades indígenas, especialmente en la región andina, que incluye Colombia, Ecuador y Perú, la mayoría de estos grupos han utilizado durante mucho tiempo la planta en maceta como un recurso esencial del que no se puede prescindir. En Colombia, comunidades indígenas de Nariño, Cauca y Putumayo afirman haber utilizado cannabis y otras plantas que aún no han recibido aprobación legal para curar tanto dolencias físicas como problemas espirituales. En las regiones del norte del Perú, fronterizas con Ecuador, es común ver productos elaborados a base de yerba y coca, una mezcla muy específica a nivel mundial, pero muy común en este país. Recordemos que en 2017, el Congreso peruano aprobó el uso de la marihuana con fines medicinales, permitiendo la comercialización de productos de manera gratuita.
Las prácticas tradicionales relacionadas con el uso y tratamiento de la yerba son parte integral de las costumbres ancestrales de las comunidades indígenas, las cuales se ven amenazadas por la falta de legalización. Taita Efrén Tarapués, líder de la comunidad Pastos del resguardo “El Gran Cumbal”, resalta que estas tradiciones siempre han utilizado el cannabis con fines medicinales y no para uso recreativo.
El líder indígena destaca que las comunidades originarias utilizaban la yerba de manera consciente para curación, preservación de la vida y sostenibilidad, en contraste con la forma en que la sociedad moderna ha desviado su uso hacia fines nocivos para el ser humano.
Además, Taita Tarapués señala que existen otras plantas, como las trompetas de ángel y la hoja de coca, que aún no han sido legalizadas y son consideradas sagradas en sus territorios para aliviar el sufrimiento de los enfermos terminales.
Sanación espiritual con marihuana
La mayoría de las comunidades indígenas utilizan cannabis con fines medicinales, pero el cannabis suele tener otro uso, que es el de curación espiritual.
En general, el consumo de cannabis tiene un efecto espiritual y curativo. Así lo explicó Paurito Boena, un joven que pertenece a la comunidad del resguardo indígena de Nariño, quien dijo: “En general, hay encantos buenos y malos a nivel espiritual, son energías que no vemos pero que sentimos y que muchas veces se reflejan en el malestar de una enfermedad, días de mala suerte o incluso pactos hechos con una persona a través de un hechizo realizado por un tercero. Hay muchas causas, y la marihuana cura estas enfermedades”. Explicó que los efectos de la marihuana y su humo crean un campo protector contra estas energías. "Sí, la marihuana ha sido utilizada por nuestros antepasados como una herramienta multifuncional, ayuda con las heridas físicas, pero también espirituales, permitiendo crear un campo de protección contra las malas energías que se transforman en enfermedades. Aunque el tema se ha vuelto muy controversial hoy en día, las comunidades indígenas modernas han tratado de separar lo ancestral de lo legal", afirmó Paurito.
La marihuana como canal de comunicación espiritual.
Dentro de la comunidad indígena, la marihuana se ha utilizado como herramienta de comunicación mística directa con los espíritus. Efrén, líder de la comunidad de Pastos, aclaró que “por muchas generaciones el uso de esta planta ha sido con fines sagrados y curativos, no consideramos la planta dañina, ni la usamos con fines recreativos, aquí se usa para hablar con las almas, para sanar malas energías y para sanar dolores físicos en nuestra comunidad.
También explicó los beneficios curativos y inmediatos de los medicamentos elaborados a partir de cannabis. “Consideramos la marihuana una planta sagrada; te cura, alivia el dolor, pero más que eso, te conecta con los espíritus. No estamos de acuerdo con que haya que restringir el uso de esta planta durante generaciones. Aporta beneficios a nuestra comunidad. Aquí no tenemos médicos ni hospitales. Tratamos de utilizar nuestros conocimientos ancestrales de una forma u otra para ayudar en enfermedades difíciles, y milagrosamente hemos tenido excelentes resultados, y hemos seguido las indicaciones de los espíritus utilizando los conocimientos de la mejor manera”, concluyó el líder comunitario.
Para la mayoría de las comunidades indígenas, el uso de marihuana tiene efectos positivos y les permite comunicarse con los espíritus, curar energías malignas y apoyar a la sociedad. Ahora, en el corazón del departamento del Cauca, Colombia, que produce casi toda la marihuana ilegal del país, se está produciendo cannabis legal para uso medicinal y científico.
La noticia es doble, porque quienes la producirán son miembros de la comunidad indígena Isak del departamento, que en 2020 se convirtió en la primera comunidad indígena en obtener una licencia para cultivar la planta por parte del Ministerio de Justicia. Ahora esperan que sus conocimientos sean uno de los principales pilares para la legalización de la planta con fines medicinales, culturales y ancestrales.