
Marihuana medicinal y anorexia
La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario atribuido a cuestiones socioculturales, como las actitudes de la sociedad hacia el peso y la belleza, y la Asociación Nacional de Trastornos de la Alimentación lo define como "un trastorno alimentario grave y potencialmente mortal, caracterizado por la inanición y la pérdida excesiva de peso". Los síntomas y comportamientos asociados con la enfermedad pueden incluir un peso corporal extremadamente bajo, dismorfia corporal, obsesión por uno mismo y conteo de calorías.
El concepto de que la marihuana podría beneficiar a las personas que sufren anorexia
Tiene mucho sentido, ya que el cannabis es famoso por inducir el "munchie", lo que hace que los consumidores sientan un hambre increíble por todo lo comestible que se encuentre a su alcance. El Cannabis es un estimulante del apetito y parece que quienes padecen anorexia podrían aprovechar bien la planta durante su recuperación. ¿Pero hay alguna evidencia científica que respalde esto? En realidad, sí.
Por qué y cómo el consumo de cannabis aumenta el apetito
Se han realizado varios estudios para intentar descubrir por qué y cómo el consumo de cannabis aumenta el apetito. Se realizó un estudio (Gomez et al., 2014) en animales en Europa que ofreció una explicación de por qué la marihuana puede ser útil para ayudar a tratar los trastornos alimentarios. Las personas que sufren de anorexia comúnmente dejan de encontrar placer en comer, lo que significa que dejan de disfrutar la comida en la mayoría de sus capacidades. Los investigadores de este estudio descubrieron que la forma en que el THC activa el receptor CB1 del sistema endocannabinoide aumenta el placer de comer porque aumenta la sensibilidad del cuerpo al gusto y al olfato.
Investigación sobre el uso de cannabis para tratar la anorexia
Todavía queda muchísimo por investigar sobre el uso del cannabis para tratar la anorexia, y la comunidad médica general aún no está convencida. Tamara Pryor, directora de investigación clínica del Centro de Trastornos de la Alimentación de Denver, dice que "la marihuana puede ser una herramienta útil para algunas personas, junto con la terapia". También afirma que los pacientes con anorexia se fortalecen al no ceder a la tentación de comer, por lo que la estimulación del apetito no necesariamente ayudará en absoluto. Además, es cierto que la anorexia suele ser uno de los múltiples trastornos mentales que afectan a un individuo, ya que quienes padecen anorexia suelen tener otros trastornos que acompañan a su trastorno alimentario, como depresión o afecciones relacionadas con la ansiedad. A su vez, el consumo de cannabis puede impedir que una persona mejore y, de hecho, puede contribuir a generar más problemas y dependencia. Por otro lado, las cepas con alto contenido de CBD no tienen propiedades adictivas, por lo que quizás estas sean las cepas que los científicos deberían considerar para proporcionar alivio.
El uso de cannabis para el tratamiento de los trastornos alimentarios bien podría ser el camino a seguir, pero como la enfermedad es tan grave y tiene una tasa de mortalidad tan alta, está claro que se debe realizar mucha más investigación en el área. Es importante recordar que existen muchas cepas y métodos de ingesta diferentes, así como muchos otros factores que pueden influir en los resultados, por lo que definitivamente será necesario mucho ensayo y error para descubrir qué funciona mejor para las personas con anorexia, así como para otras afecciones de salud.

Marihuana y anorexia: Relación y opción de tratamiento
En varios países, el cannabis ha sido legalizado para tratar diversos trastornos, y el dronabinol, una forma sintética de THC, obtuvo la aprobación de la FDA a principios de la década de 1990 como medicamento para pacientes con anorexia relacionada con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). El desafío es que las personas que sufren de anorexia a menudo experimentan sensación de hambre, pero debido a las complejidades psicológicas del trastorno, pueden ignorar este impulso. A continuación, examinaremos algunos estudios que podrían arrojar luz sobre la conexión entre la anorexia y la marihuana. Pero primero, es importante comprender el posible vínculo entre el sistema endocannabinoide y la anorexia, ya que es el motivo del interés científico por el cannabis.
¿Qué sabemos sobre el cannabidiol (CBD) y la anorexia?
El CBD, el segundo cannabinoide más frecuente en muchas variedades de marihuana modernas, ha pasado a primer plano en los últimos años por su falta de efectos psicoactivos, a diferencia del THC, ya que no se une directamente a los receptores CB1. A pesar de la falta de estudios sobre los efectos del CBD en los trastornos alimentarios, hay ensayos en curso que administran este cannabinoide a pacientes con síndrome de anorexia-caquexia asociado al cáncer, una condición debilitante que conduce a la pérdida de peso y atrofia muscular debido a tumores malignos. Aunque todavía no hay datos suficientes, tanto el THC como el dronabinol han sido aprobados para determinados pacientes con anorexia. Es probable que se realicen más estudios sobre el CBD en este contexto. Por ejemplo, actualmente se está investigando el efecto del CBD sobre la ansiedad relacionada con la ingesta de alimentos en personas con anorexia.

¿Cómo se consume la marihuana y el CBD?
Los consumidores de marihuana tienen varias opciones para consumir productos con CBD y THC. Algunos prefieren fumar, mientras que otros optan por los comestibles de cannabis. Los métodos de administración más populares incluyen:
- Fumar: Muchos consumidores prefieren fumar porros, porros, pipas o bongs. Este método proporciona una rápida aparición de efectos, pero conlleva riesgos para la salud.
- Vapear: esta técnica utiliza temperaturas más bajas para vaporizar los cannabinoides y terpenos sin quemar el material vegetal. Produce menos subproductos tóxicos, pero aún presenta algunos riesgos para la salud.
- Vía oral: cuando se ingieren productos de marihuana, los cannabinoides pasan por el sistema digestivo, lo que retrasa su efecto. En el caso del THC, el hígado lo convierte en una forma más potente, que puede provocar un intenso efecto psicoactivo.
- Vía sublingual: La administración de aceites y extractos debajo de la lengua permite que los cannabinoides entren directamente al torrente sanguíneo a través del tejido fino, lo que resulta en una rápida aparición de efectos sin necesidad de inhalar.
Marihuana y anorexia: la falta de datos
Aún queda un misterio sobre la relación entre el cannabis y la anorexia. Es escasa la evidencia confiable que demuestre la influencia de la hierba sobre el apetito, el deseo de comer y las causas psicológicas subyacentes de este trastorno alimentario. Sin embargo, la relevancia del sistema endocannabinoide (SEC) en la regulación del apetito y las conductas alimentarias lo convierte en un objetivo terapéutico extremadamente prometedor, y los cannabinoides se posicionan como una de las formas más poderosas de influir en este sistema. Aunque la ciencia ha analizado con éxito la marihuana consumida por vía oral, vaporizada y fumada en ensayos en humanos, aún se necesitan estudios con muestras más grandes para dilucidar la verdadera relación entre la marihuana y los trastornos alimentarios.

Descargo de responsabilidad: Este contenido está destinado únicamente a fines recreativos y educativos. Ha sido compilado con investigaciones de fuentes externas. No pretende sustituir ningún consejo médico o legal. Consulta las leyes locales para conocer la legalidad del consumo de cannabis y asegúrate de estar bajo supervisión médica profesional al aplicar este conocimiento.