
¡Marruecos legaliza el cultivo de Beldia!
Marruecos aprueba el cultivo legal de cannabis
Tras un prolongado periodo de espera, la variedad de cannabis exclusivamente marroquí conocida como “Beldia” ha recibido la aprobación de la Agencia Nacional de Regulación de las Actividades Cannábicas (ANRAC) para ser cultivada legalmente en la comarca de Alhucemas. Esta decisión marca un hito en el impulso hacia el cultivo legal de cannabis en Marruecos, con Beldia destinado a su uso en sectores como el de la cosmética y la farmacología.
cultivo legal de “Beldia” en la comarca de Alhucemas
La iniciativa de este proyecto surge de líderes de la comarca de Kétama, cerca de Alhucemas, siendo Abdellatif Adbib el pionero de este proyecto. Adbib, experto en cultivo del cannabis y defensor de sus efectos terapéuticos en un contexto de uso regulado, destaca que el cultivo legal de la variedad Beldia puede mejorar la calidad de vida de los agricultores y beneficiar a la economía regional.
El cultivo de Beldia estará sujeto a condiciones estrictas, cuyo alcance dependerá de los resultados de las pruebas y análisis biológicos, según fuentes informadas. La cooperativa agrícola fundada por Adbib en Kétama, formada por una treintena de agricultores, ha recibido las primeras autorizaciones de ANRAC tras años de clandestinidad y marginación.
En la región norte, donde se ha autorizado el cultivo legal de cannabis, ANRAC ha establecido tres centros dedicados al cultivo, recolección y procesamiento de cannabis en las zonas de Chefchaouen, Taunat y Alhucemas. La comarca de Alhucemas será la sede del cultivo de Beldia, y está prevista la construcción de una unidad de procesamiento en Kétama.

Cabe señalar que el cannabis actualmente cultivado y procesado legalmente en estas zonas se basa en semillas extranjeras y plantas importadas, como destaca Adbib. La cooperativa prevé iniciar la campaña de siembra este mes de marzo y establecer su unidad de procesamiento en los próximos meses, bajo la lupa de la ANRAC.
Abdellatif Adbib, de 65 años, también había defendido ante las autoridades de la ONU los efectos terapéuticos de la planta en el contexto de un uso regulado. Con un contenido de THC inferior al 1%, principal sustancia psicoactiva, la Beldia marroquí específica tiene potencial para cultivarse legalmente para uso industrial, beneficiando a los agricultores y a la economía regional.
La aprobación del cultivo legal de Beldia en Marruecos marca un cambio significativo en la regulación del cannabis en el país, abriendo nuevas oportunidades en sectores industriales clave y ofreciendo un camino a seguir para los agricultores que se han enfrentado a años de clandestinidad.
La iniciativa de Abdellatif Adbib refleja un enfoque hacia el uso regulado del cannabis, los beneficios potenciales para la sociedad y la economía local.
Se espera que en los próximos años esta planta sea exportada legalmente a países europeos donde está aprobado el consumo recreativo y medicinal, países donde se cumpliría esta medida incluyen Estados Unidos, Países Bajos, Francia y Alemania.
Pasado oscuro del consumo de cannabis en Marruecos: de la erradicación a la legalización
El auge del cultivo de cannabis en Marruecos se ha visto impulsado por la demanda mundial de esta sustancia. A pesar de la tradicional tolerancia del consumo de cannabis en el país, las crecientes preocupaciones sobre los efectos negativos para la salud y las implicaciones sociales han llevado a una revisión más crítica de esta postura.
Intento de erradicación (2003-2010):
En 2003 se alcanzó el pico de producción de cannabis en Marruecos. Ese año, un estudio de la ONUDD reveló que 135.000 hectáreas, equivalentes al 1,48% de la tierra cultivable del país, estaban dedicadas al cultivo de cannabis, con una producción estimada de 3.070 toneladas de resina. Para abordar esta cuestión, el gobierno de Rabat implementó una política de erradicación masiva entre 2003 y 2010. Esta iniciativa provocó la resistencia de las tribus del Rif, históricamente marginadas, que defendían esta actividad como su principal fuente de ingresos. A pesar de la dura represión gubernamental, la superficie dedicada al cultivo de cannabis se redujo a 50.000 hectáreas en 2010.
Legalización (2020-2022):
En diciembre de 2020, la Comisión de Estupefacientes de la ONU aprobó la eliminación del cannabis de la lista de drogas peligrosas, lo que permitió a Marruecos establecer un marco legal para regular su producción y uso. En febrero de 2021, el gobierno marroquí aprobó la legalización del consumo de cannabis medicinal e industrial, con el objetivo de aprovechar las oportunidades económicas, mejorar los ingresos agrícolas y combatir el tráfico de drogas. Sin embargo, el uso recreativo sigue prohibido, limitándose la concentración de THC al 0,2%. La Agencia Nacional para la Regulación de las Actividades Relacionadas con el Cannabis (ANRAC) se creó para gestionar los asuntos relacionados con el cannabis.
La ley sobre los usos legales del cannabis se aprobó en mayo de 2021 y, desde entonces, la región Tánger-Tetuán-Alhucemas ha experimentado un aumento de las inversiones. En octubre de 2022, se expidieron las diez primeras licencias bajo la supervisión de ANRAC, restringidas a tres provincias del Rif: Al Hoceima, Chefchaouen y Taounate.

Uso económico:
Mientras se debate la legalidad del cannabis en Marruecos, la producción ha comenzado a despenalizarse. Dada la falta de otros cultivos en la región montañosa, el gobierno ha permitido a los agricultores continuar con sus pequeños negocios de producción. La producción de hachís, tanto para la exportación como para el turismo, ha creado una economía clandestina que proporciona empleo e ingresos constantes al pueblo del Rif. Sin embargo, los impuestos amenazan la seguridad de los ingresos de los agricultores.
Uso recreativo y debate sobre legalización:
Antes de la internacionalización del comercio de cannabis, el kif marroquí se consumía localmente en pipas llamadas sebsi, se utilizaba en recetas y, ocasionalmente, en rituales religiosos sufíes. Aunque el cannabis fue prohibido después de la independencia, la tolerancia en la región del Rif y su importancia económica han provocado un debate sobre la legalización.
En 2009, hubo una propuesta para cambiar la percepción del cannabis como remedio herbario tradicional. En 2014, el PAM propuso un proyecto de ley que mantendría ilegal el uso recreativo del cannabis pero regularía la producción con fines medicinales e industriales. Aunque las discusiones sobre la legalización del cannabis eran tabú, ha habido un aumento en los debates y el apoyo recientes. Algunos abogan por una legalización controlada como solución para combatir el mercado negro y generar ingresos fiscales, mientras que otros advierten sobre riesgos potenciales.
Marruecos se encuentra en una encrucijada crucial, tratando de equilibrar la preservación de su patrimonio cultural con la necesidad de abordar los desafíos sociales asociados con el consumo de cannabis. La forma en que el país maneje esta cuestión no sólo afectará a la región del Rif, sino que también influirá en las percepciones globales de Marruecos y su posición en el escenario internacional.
